Ni los guiones,
ni los efectos especiales, ni las actuaciones en una película funcionarían si
no existiera la mano que lo coordina todo, la mano del director. Hay directores
que tiene un sello tan distitivo que tienden a parecer repetitivos; el ejemplo
más claro en esta terna es Martin Socorsese. Pero también hay directores que
logran sacar lo mejor de sus actores, como David O. Russel, o directores que
rompen esquemas, como Alfonso Cuarón. ¿Cuál tiene más peso?
Creo que “The
Wolf of Wall Street” es la película más Scorsese de Martin Scorsese y lo tiene
todo. Su mayor logro es aguantar el ritmo sin perder al público. Scorsese lo
logra con dinamismo, las tomas van de un lugar a otro sin marearnos. El
problema es que se baña demasiado en su propia gloria y, aunque reconocemos su
genialidad, nos quedamos pensando en que quizá esto ya lo hemos visto antes.
A Steve
McQueen le gusta tomarse su tiempo. En “12 years a slave” nos muestra las
atrocidades de la esclavitud, y lo hace paso a paso, poco a poco. Sin embargo,
a la mitad de la película, se queda sin más herramienta que la brutalidad de
los opresores, por lo que los personajes pierden dimensión y la película se
convierte en una colección de imágenes impactantes.
Por otro lado,
Alexander Payne nos coloca en el centro del drama. Tampoco nos deja ver con
claridad lo que sienten o piensan sus personajes, pero eso les da la dimensión que no alcanzan Patsey o Edwin Epps.
El protagonista de "Nebraska", Woody, se va haciendo más complejo conforme avanza
la película, y no es porque se desnude por completo frente a nosotros, sino
porque la cámara logra capturar detalles, momentos y sentimientos gracias a la
maestría de Payne.
Con “Silver
linings playbook”, el año pasado David O. Russel logró las cuatro nominaciones
de actuación: Robert De Niro, actor secundario; Jacki Weaver, actriz
secundaria; Bradley Cooper, actor; y Jennifer Lawrence, actriz, resultando esta
última vencedora. Ahora con “American hustle”, lo vuelve hacer, sus talentos
están nominados en las cuatro categorías. Esto dice mucho de su forma de
dirigir. Logra sacar lo mejor de sus actores, captura con la lente sus mejores
momentos y les da espacio para desarrollarse. David O. Russel es uno de los
mejores directores del momento.
Sin embargo,
este año es Alfonso Cuarón el que se lleva la gloria. “Gravity” es el ejemplo
de lo que un director puede llegar a hacer. Desde desarrollar la tecnología
para capturar ciertos momentos, hasta coordinar todos los aspectos humanos y
digitales que una película como esta requiere. No sólo es cuestión de la
innovación, Cuarón logra sacar lo mejor de su actriz, Sandra Bullock, y lleva
su interpretación hasta los mejores lugares, con todo y las limitaciones
físicas. Su lente captura frustración, desolación, majestuosidad y
claustrofobia. Escena tras escena Cuarón nos convence de que estamos flotando con
él en la inmensidad, que estamos solos y que lo único que podemos hacer es aguantar
la respiración.
Mi predicción:
Creo que ganará: Alfonso Cuarón
Se lo merece: Alfonso Cuarón

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